La Comunidad apuesta por formar a menores infractores en el buen uso de las nuevas tecnologías

El objetivo de la iniciativa es poder conocer, prevenir y evitar las conductas delictivas de los jóvenes en la red.

El programa pretende educar a los jóvenes  en el buen uso de las redes sociales y las nuevas tecnologías.
El programa pretende educar a los jóvenes en el buen uso de las redes sociales y las nuevas tecnologías.

Redacción. La Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor (ARRMI) va a poner en marcha un programa para formar a los menores infractores sobre el uso de las redes sociales y las nuevas tecnologías para evitar conductas inadecuadas que, en muchos casos, pueden llegar a ser constitutivas de delito, como el ciberacoso, las ciberestafas o la ‘sextorsión’ (chantaje de contenido sexual a través de las redes sociales).

La iniciativa fue presentada el miércoles 20 de julio por el viceconsejero de Presidencia y Justicia de la Comunidad de Madrid, Enrique Ruiz Escudero, junto a la directora-gerente de ARRMI, Regina Otaola, en la sede de la Fundación Diagrama, entidad que colabora en la intervención con los menores infractores y que ha participado en la elaboración de este programa. “Con el programa que hoy presentamos contribuimos a que los menores que cumplen medida judicial hagan un buen uso de las tecnologías pues, al igual que en el ordenador o en el móvil hay una tecla de ‘reset’ que nos permite reiniciar, en la vida el pasado no debe condicionar el futuro de unos jóvenes que, con apoyo y motivación, pueden aprovechar una segunda oportunidad”, ha señalado Ruiz Escudero.

El programa formativo ofrece a los menores consejos y pautas de actuación para prevenir y evitar conductas como el ciberacoso, las ciberestafas, la sextorsión (chantaje de contenido sexual a través de las redes sociales) o el ‘grooming’ (acoso a menores en la Red), entre otras, con la filosofía de “conocer, prevenir y evitar”.

Prevenir la violencia de género
El mensaje de fondo que se quiere transmitir a los jóvenes es que las nuevas tecnologías son positivas pero se deben emplear con conocimiento y respeto a los demás. Y que las actitudes y comportamientos que son delito en la vida real también lo son en el mundo virtual. El proyecto hace especial hincapié en las relaciones de pareja para ayudar a prevenir y detectar conductas discriminatorias y sexistas entre los menores, aunque no sean constitutivas de delito.

El programa, que también contempla sesiones formativas con los padres y familiares de los jóvenes infractores para impulsar la prevención y la sensibilización, se pondrá en marcha inicialmente con los menores que cumplen medidas judiciales en régimen abierto (el 82% de los que atiende ARRMI) para, en una segunda fase, extenderse progresivamente a los que cumplen medidas de privación de libertad. Los contenidos formativos no son sólo aplicables a menores y jóvenes infractores sino que, también, pueden servir para adolescentes y jóvenes a los que no se les ha impuesto una medida judicial pero sí presentan riesgo de exclusión social.
La Agencia para la Reeducación y Reinserción del Menor Infractor (ARRMI), organismo autónomo que depende de la Consejería de Presidencia, Justicia y Portavocía del Gobierno, cuenta con seis centros de ejecución de medidas judiciales para menores, cinco de ellos en el municipio de Madrid y otro en el de Brea de Tajo. Los centros de la agencia disponen de 254 plazas en total, en régimen abierto, semiabierto o cerrado. La tasa de reinserción de los menores internados es del 90%. El año pasado, ARRMI atendió a 2.806 menores.

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