Declarada Bien de Interés Patrimonial la Iglesia de San Andrés Apostol

Situada en la localidad Fuentidueña de Tajo, la iglesia constituye un ejemplo de arquitectura barroca construida en la primera mitad del siglo XVII.

El templo es un ejemplo de arquitectura barroca de la primera mitad del siglo XVII.
San Andrés Apostol es un ejemplo de arquitectura barroca de la primera mitad del siglo XVII.

Redacción. La Comunidad de Madrid ha declarado Bien de Interés Patrimonial (BIP) la Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol, ubicada en Fuentidueña de Tajo. Con esta figura de protección, contemplada en la Ley de Patrimonio Histórico de la Comunidad de Madrid, se reconocen los valores arquitectónicos, históricos y artísticos del templo, que constituye un destacado ejemplo de la arquitectura barroca madrileña.

La Iglesia Parroquial de San Andrés Apóstol se construyó tras un largo proceso de ampliaciones y transformaciones de una pequeña ermita medieval. El templo, de la primera mitad del siglo XVII, responde al espíritu de sencillez emanado del Concilio de Trento. Cuenta además con una capilla, el camarín de la Virgen del Rosario, pinturas murales, tres retablos y otros bienes que incrementan el valor cultural del conjunto arquitectónico.

Además, el Gobierno regional ha acordado la declaración de Bien de Interés Patrimonial de la estación de gasolina ubicada en la avenida de Aragón, número 388, en Madrid, cuyos valores arquitectónicos han hecho que se considere exponente del Patrimonio Histórico de la Región.

Durante la presenta legislatura se han declarado 6 lugares como Bienes de Interés Cultural (BIC), entre los que destacan la Iglesia Parroquial Nuestra Señora de la Asunción o la obra de Pedro Machuca ‘El Descendimiento’. Por otro lado, han sido 11 los bienes protegidos bajo la categoría de BIP (Bien de Interés Patrimonial) en el último año, como el Teatro Albéniz de Madrid o las obras ‘Naturaleza muerta’ de María Blanchard y ‘Mujer en un palco’ de Hermenegildo Anglada Camarasa.

La protección de estos bienes, a través de su declaración como BIC o BIP, supone que cualquier actuación que se pretenda llevar a cabo sobre los mismos debe ser autorizada previamente por la Dirección General de Patrimonio Cultural. En todo caso, deberán ajustarse a lo dispuesto en el texto de la declaración que, entre otros aspectos, regula los criterios básicos que deben respetar las intervenciones.

Deje un comentario

Su dirección de correo no será publicada.